Laura Virginia Fernández Delgado se convirtió en la nueva presidenta electa de la República de Costa Rica tras imponerse en las elecciones nacionales celebradas el 1 de febrero de 2026, consolidando la permanencia del proyecto político impulsado por el oficialismo durante la administración saliente.
Fernández, politóloga de formación y figura central del actual gobierno, fue la candidata del Partido Pueblo Soberano, agrupación con la que logró capitalizar el respaldo popular a la gestión del presidente Rodrigo Chaves, de quien es considerada su principal heredera política.
Una carrera forjada en la gestión pública
La trayectoria de Laura Fernández en la función pública se remonta a más de una década. Inició su carrera como jefa de la Unidad de Análisis Prospectivo del Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (MIDEPLAN) y de la Secretaría Sectorial de Empleo Público, entre 2006 y 2014, donde se destacó por su perfil técnico y enfoque en la modernización del Estado.
Posteriormente, se desempeñó como directora de asesoría parlamentaria en la Asamblea Legislativa, dentro de la fracción del partido Alianza Demócrata Cristiana, además de ejercer como consultora en temas de reforma estatal e investigación institucional para diversos organismos.
Del gabinete presidencial a la candidatura
Su ascenso político se consolidó en 2022, cuando fue designada Ministra de Planificación Nacional y Política Económica, cargo que ocupó hasta 2025. En 2024 asumió además el estratégico puesto de Ministra de la Presidencia, convirtiéndose en una de las funcionarias con mayor peso político dentro del gabinete de Rodrigo Chaves.
El 29 de julio de 2025, Fernández oficializó su candidatura presidencial, renunciando a sus funciones ministeriales para competir en los comicios de 2026. Desde ese momento, lideró consistentemente las encuestas, posicionándose como la principal opción del electorado oficialista.
Campaña y victoria electoral
La campaña de Laura Fernández se sustentó en un mensaje de continuidad, estabilidad y profundización de las reformas impulsadas por el gobierno saliente, con especial énfasis en la seguridad ciudadana, la eficiencia del aparato estatal y el crecimiento económico.
El Tribunal Supremo de Elecciones confirmó su triunfo tras el cierre del escrutinio, resultado que le permitió alcanzar la Presidencia sin necesidad de una segunda vuelta. Tras la oficialización de los resultados, Fernández recibió el reconocimiento de líderes políticos y mandatarios de la región centroamericana.
Significado político y retos de gobierno
La elección de Laura Fernández marca un nuevo capítulo en la política costarricense, al consolidar una línea de gobierno de corte más firme en temas de seguridad, control institucional y reforma del Estado. Su llegada al poder también representa un hito histórico, al convertirse en una de las pocas mujeres en alcanzar la jefatura del Estado en Costa Rica.
Entre los principales desafíos que enfrentará su administración destacan el combate a la criminalidad, la sostenibilidad fiscal, la relación con el Poder Legislativo y el equilibrio entre el fortalecimiento del Ejecutivo y el respeto a los contrapesos democráticos.
Con un amplio respaldo popular y una alta expectativa ciudadana, Laura Fernández se prepara para asumir la Presidencia en un contexto regional marcado por transformaciones políticas y demandas sociales crecientes.
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