Con una amplia participación de profesionales y estudiantes de fisioterapia, culminó el I Congreso Latinoamericano de Fisioterapia, una jornada académica que durante dos días promovió la actualización de conocimientos, el intercambio de experiencias y el análisis de nuevas tendencias en rehabilitación física. El evento reunió a especialistas internacionales y nacionales, quienes compartieron herramientas y enfoques innovadores orientados a fortalecer la atención clínica y el bienestar integral de los pacientes.
La directora general del congreso, Johana Ortega, destacó que este encuentro permitió actualizar conocimientos y promover la importancia de la capacitación continua en fisioterapia, una disciplina que evoluciona constantemente con nuevas técnicas y enfoques de tratamiento.
Agregó que “aunque hemos avanzado significativamente como país, todavía tenemos grandes retos. El desafío es seguir construyendo una cultura de capacitación permanente, donde cada aprendizaje adquirido se traduzca en mejores diagnósticos, mejores tratamientos y mejores resultados para quienes confían en nosotros”.
Por su parte, Nitzia González, presidenta de la Asociación Panameña de Fisioterapia y Kinesiología, señaló que la fisioterapia panameña ha evolucionado con esfuerzo, perseverancia y visión. Hemos transitado desde modelos centrados exclusivamente en la recuperación física hacia enfoques integrales, basados en evidencia científica, prevención, rehabilitación, innovación tecnológica y atención centrada en la persona.
Agenda académica
El congreso abordó temas relacionados con lesiones musculoesqueléticas y neurológicas, vendaje funcional, terapias manuales e instrumentales, así como conferencias sobre osteoporosis, perimenopausia y entrenamiento físico.
Durante la ponencia “Menopausia sin pausa: entrenamiento integral para la mujer actual”, a cargo de Susana Ávila, entrenadora especialista en menopausia, enfatizó en la necesidad de generar mayor educación, acompañamiento y herramientas que permitan enfrentar esta transición de manera saludable, priorizando aspectos como la alimentación, el ejercicio, la salud emocional y el descanso.

La conferencia también puso sobre la mesa la importancia del movimiento como herramienta terapéutica para mejorar la calidad de vida durante esta etapa. Ávila recomienda mantener hábitos saludables basados en actividad física, hidratación, nutrición balanceada y manejo del estrés, además de promover una detección temprana de síntomas para acceder oportunamente a atención médica especializada. “La menopausia debe verse como una oportunidad para reconectar con el bienestar y fortalecer la salud a largo plazo”.
La neurorehabilitación basada en ejercicio y movimiento activo marcó uno de los ejes más innovadores del Primer Congreso Latinoamericano de Fisioterapia. En la conferencia “Prescripción del ejercicio en la neurorehabilitación: cómo lograr resultados extraordinarios”, se destacó que los modelos tradicionales, enfocados en terapias pasivas, han evolucionado hacia estrategias donde el paciente asume un rol protagónico mediante ejercicios funcionales, repetitivos y personalizados que estimulan la recuperación neurológica.
Oscar Yepes, experto en fisioterapia neurológica, señaló que la neuroplasticidad —capacidad del cerebro para reorganizarse y crear nuevas conexiones neuronales— puede potenciarse a través del ejercicio físico estructurado. Factores como la repetición, la intensidad y la especificidad del entrenamiento fueron señalados como claves para mejorar funciones motoras, equilibrio, fuerza y movilidad en pacientes con accidentes cerebrovasculares, Parkinson, esclerosis múltiple y otras condiciones neurológicas. Además, se resaltó que el movimiento activa mecanismos biológicos y metabólicos que favorecen la recuperación cerebral, fortaleciendo la conexión entre el sistema muscular y el sistema nervioso.
Yepes abordó la importancia de combatir el sedentarismo en pacientes neurológicos, ya que largos períodos de inactividad pueden acelerar la pérdida de fuerza, masa muscular y capacidad funcional. Recomendó incorporar programas de ejercicio aeróbico, entrenamiento de fuerza y ejercicios multicomponentes adaptados a cada paciente, siguiendo lineamientos internacionales de salud.
El mensaje fue claro: el ejercicio ya no es un complemento dentro de la rehabilitación neurológica, sino una herramienta terapéutica fundamental para mejorar la calidad de vida y promover una mayor independencia funcional..
